Anni Albers, creando con libertad

//Anni Albers, creando con libertad

Anni Albers, creando con libertad

Si Williams Morris hubiera conocido a la protagonista de la entrada de hoy, habría estado bien orgulloso de ella. Con razón, porque formó parte de la Escuela de la Bahaus,  seguidores de los postulados teóricos del propio Morris y el Arts and crafts: otra defensora de lo útil y lo bello. Con una de las pioneras del arte textil, con Anni Albers (Berlín, 1899–Orange, Connecticut, EE. UU., 1994), de soltera  Annelise Fleischmann, continuamos la serie.

Anni Albers ha sido reivindicada en nuestro país recientemente gracias a la exposición organizada por el Museo Guggenheim de Bilbao denominada “Tocar la vista” sobre la que podéis ver un interesante vídeo bajo estas líneas, poniendo así en el lugar que corresponde a esta rebelde, a esta artista avanzada que buscaba democratizar el arte y romper las barreras entre el arte, el diseño y la artesanía y su incesante búsqueda de la pureza conceptual. Tal y como señalaba Antonio Gaudí cuando decía aquello de que “ser original es volver al origen”, Anni consiguió crear un lenguaje pictórico y artístico propio y moderno que trasciende las barreras de la artesanía a través de la libertad y, paradójicamente, de la vuelta a culturas anteriores, como la inspiración el arte precolombino.

Tras estudiar dibujo y pintura con Martin Brandenburg y asistir un corto espacio de tiempo a la Kunstgewerbeschule (Escuela de Artes Aplicadas) de Hamburgo, donde descubrió la producción de textiles, sintió atracción por la sencillez y sobriedad de la vida moderna expresada a través del diseño defendido en la Bauhaus donde estudió y trabajó de 1922 a 1932. Llegó al tejido por casualidad, porque Walter Gropius a pesar de sus avanzados planteamientos en el diseño, seguía creyendo que la mujer era demasiado”débil” para trabajar en ebanistería o metalurgia, y lejos de limitarla en su arte descubrió un nuevo camino de expresión nada lejano en forma y filosofía a lo que su marido Josef Albers, compañero de la misma escuela, realizaba en sus lienzos. Convirtió sus limitaciones físicas y culturales en sus armas de innovación. Su búsqueda personal y la libertad por la que siempre abogó en el arte y en la vida, le permitió abandonar la exclusividad de la línea recta que predomina en la Bauhaus adoptando la esencialidad de la curva, como la de los hilos. En su biografía señala que un día oyó decir a Paul Klee, con el que coincidió enseñando en la escuela alemana, que dibujar era sacar una línea a pasear y, entonces, pensó: “Pues yo llevaré el hilo a donde pueda”. Y lo llevó muy lejos. Anni Albers, tejiendo y partiendo de los principios de Gropius en el que artista y diseñador debían ser uno solo, pintó con tejidos formas geométricas, abstractas, donde el ritmo lo daba el color y el color sólo lo aportaba el tejido, creó cuadros que eran “colgaduras” como ella los denominaba, grandes tapices, tejidos pictóricos.

“Creo que en parte mi manera de abordar hoy la práctica textil consiste en sentarme, con mucha libertad, e indagar a ver qué sucedería si doblo esto, giro lo otro, etc”. (Anni Albers)

Tras el cierre de la Bauhaus en 1933 por el partido nazi,  Josef y Anni Albers marchan a trabajar a la escuela libre y referente de la modernidad artística Black Mountain College en Carolina del Norte en Estados Unidos entre 1933 y 1949. Esta pequeña escuela experimental de arte había sido fundada por Andrew Rice y Theodore Dreier, profesores del Rollins College (Florida) que frustrados con el sistema tradicional de enseñanza, decidieron abrir un centro propio donde ofrecerían una educación artística interdisciplinar basada en principios de comunidad y colaboración. Las artes plásticas eran la base del plan de estudios y los estudiantes vivían juntos y participaban en el mantenimiento de las instalaciones de la propia escuela. Se priorizaba la práctica sobre la teoría y se estimulaba a los alumnos, tanto como a los profesores, a experimentar con nuevos métodos y técnicas. Esta escuela dio cabida también a otros creadores atraídos por la libertad que ofrecía como el coreógrafo Merce Cunningham (que constituyó allí su propia compañía de danza), el músico John Cage y el artista Willem de Kooning.

A su llegada a la Estados Unidos, Albers dispuso de muy pocos materiales, ya que muchos de los que había llevado allí procedentes de Europa se dañaron en el viaje y, como la escuela se encontraba en medio del campo, tenía escasos recursos al alcance de su mano. Pero lejos de ser un impedimento para crear y enseñar,  gracias a su a su innata curiosidad, lle llevó a experimentar con el uso de nuevos materiales vegetales, como el yute, el cáñamo, las hojas de eucalipto, el maíz, la yerba e industriales como el hilo de rosca metálico, con los que descubrió diferentes texturas, creando obras con combinaciones únicas. En esta etapa, Anni, definitivamente y gracias a su constante búsqueda y experimentación con técnicas y materiales, sitúa el arte textil más allá de la práctica artesanal: “Resultó ser un lugar muy interesante porque nos dio la libertad de construir por nosotros mismos […]. Yo organicé un taller de textiles y me dediqué a la educación y a desarrollar mis propias técnicas de enseñanza.”

De nuevo la libertad, la inspiración de las culturas primitivas a las que se acercó en esa época gracias a sus viajes por México, Chile y Perú y la experimentación con materiales hizo que su arte siguiera evolucionando hasta llegar a abandonar el arte textil en la época de los sesenta para experimentar desde entonces en el campo de las técnicas de reproducción gráfica, serigrafía, litografía y grabado. «El gran cambio sucedió cuando invitaron a mi marido, Josef Albers, a trabajar en la imprenta Tamarind Lithography, en Los Ángeles […]. June Wayne, director de la imprenta, me instó a que realizara yo misma una litografía. Descubrí cómo, en la litografía, la imagen de los hilos podía reflejar una libertad que jamás hubiese podido imaginar.»

Anni Albers se sentía artista antes que tejedora, como ha manifestado Nicholas Fox Weber, director de la Josef and Anni Albers Foundation y le importaba que su  arte «perdurara en la historia»  Del tejer (On Weaving) (1965) escrito por ella y reeditado recientemente con motivo de la exposición, es ahora un objeto teórico imprescindible.

Hoy terminamos con un nuevo tema del esperado nuevo disco de La Casa Azul: La Gran Esfera. Os dejo el vídeo oficial de “Nadie pudo volar”, inspirada en la vida y sobre todo, la muerte de Franz Reichelt, inspirado por el genio (e ingenio) de Leonardo da Vinci. Nunca un título (y una historia) que da tanta “bajona”  encierran en realidad una canción que aporta tanto subidón y fuerza al escucharla. Pero es que Guille Milkyway es experto en eso, en crear himnos para inadaptados y melancólicos sin remedio (y por eso le queremos, mucho). La música modifica el alma más que las palabras. Por lo menos en mi caso es incuestionable. Atentos al guiño en el vídeo a los seguidores de The Leftovers, serie desasosegante y desesperanzadora (o no)  donde las haya, con sus Culpables Remanentes particulares.

Espero que os haya gustado esta pionera y creadora libre y sin límites, Anni Albers, que modernizó y revolucionó el arte textil sorprendiéndonos aún hoy por la modernidad de sus obras y sus planteamientos. Con su geometría y sus colores os dejamos hasta la próxima semana.

By | 2018-09-26T19:45:08+00:00 septiembre 27th, 2018|Artes plásticas y artes visuales|4 Comments

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Sara Marcos

4 Comments

  1. El amanuense 27 septiembre, 2018 at 5:34 pm - Reply

    Buenas tardes, Sara: grazias por el trabajo de este post (Anni y Josef son para no dejar de descubrir su vida en equipo, capa a capa, tarea a tarea) y de todos los ya escritos, trabajados y esforzados.

    Grazias por levantar mes tras mes, este diario de vida y trabajo, exponiendo tus producciones ( tan hermosas, experimentales y osadas, diferentes, independientes, vanguardistas) y tus descubrimientos e investigaciones. Compartiendo cucharadas de tu entusiasmo vital: ético y estético

    (Tenía muchas ganas de escribir sobre esto desde hacía tiempo…) En nuestro blog. Porque un blog debería ser de quien los escribe y también de quienes lo alimentamos con nuestros comentarios, aportaciones…: los lectores. Un blog es dialogo, lectura, comunicación. Pero parece que las redes se han vaciado de conversación, perdiendo su sentido primordial, conectarnos todos y poder conversar todos estemos donde estemos. Hay quienes ante este esfuerzo de contestar un e-mail, hacer un comentario o un agradecimiento, decidieron refugiarse en algo «menos trabajoso», dígase twitter o facebook. Tu has resistido en un formato extenso y de calado, menos superficial: muy hiperconectado: multi lenguajes: vídeos, fotos, documentales, escritura, enlaces a pdf o ppt.

    Es momento de que recuperemos la conversación en vivo y en el espacio virtual. De agradecer los esfuerzos de mantener abierto un espacio de dialogo y conocimiento como el tuyo. Interacción no es un sinónimo de conversar. Y hace falta más dialogo, y más comunidad, y alta dosis de escucha activa en nuestro mundo, en este tiempo gaseoso.

    El móvil, la tableta y las redes » inmediatas» (ya citadas twitter y facebook) han diluido el concepto de comunidad, el concepto de escuchar, leer, activamente. Todo no puede ser de usar y tirar. Necesitamos espacios de calma y de estancia larga como Tutti Pazi per Labore.

    Gracias por sembrar un terreno de calma, de procesos de elaboración como tus productos: artesanales.

    En éste, tu contexto amplio pero particular, encontramos el ansiado lugar de reposo para profundizar, para interpretar y para saborear en un ambiente heterogéneo y de conversación lenta y elaborada. Un abrazo muy muy grande ( y como JuandePablos re-existiendo)

    • Sara Marcos
      Sara Marcos 27 septiembre, 2018 at 6:06 pm - Reply

      Buenas tardes, Amanuense. Gracias oir tus palabras y tu reflexión que subrayo y comparto. Por eso Tutti es como es a pesar de todo y me temo que no podría ser de otra manera. Un abrazo y gracias por tus «conversaciones» semanales y tu generosidad.

  2. jm 2 octubre, 2018 at 4:11 pm - Reply

    Muy interesante Tutti. Como siempre.

    • Sara Marcos
      Sara Marcos 10 octubre, 2018 at 5:06 pm - Reply

      Gracias, jm. Me alegro de que te haya gustado y de que nos leas. Un abrazo

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