¿Cómo vestían en la década de 1920?

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¿Cómo vestían en la década de 1920?

Por fin, en nuestro repaso de la Historia de la Moda del siglo XX a través de nuestras bolsas de algodón o tote bags pintadas a mano, hemos llegado a la chispeante y deslumbrante década de los años 20. Sé que algunos de vosotros y vosotras teníais muchas ganas de que habláramos de ella, así que espero que el post de hoy esté a la altura de vuestras expectativas.

Tras la Primera Guerra Mundial, el conflicto bélico que protagonizó la década de 1910 y que marcó la forma de vivir y de  vestir de las mujeres del momento como vimos en el post correspondiente (si no lo recuerdas, puedes dirigirte a él pinchando AQUÍ), la década de los años 20 se caracterizó por un intento de superar la devastación material y humana. Estos deseos de recuperar el tiempo perdido se tradujeron en estos  “Felices Años 20” en dar una prioridad absoluta al disfrute y la diversión. Se trataba de gozar para olvidar y para eso toda actividad era válida: los bailes y la música (jazz, charleston y tango), las actividades al aire libre (el deporte o los veraneos en la playa se ponen de moda entre las clases más acomodadas) y la incipiente industria del cine, que surtirá de estrellas e iconos femeninos a las muchachas de la época. La moda ya no la dictaba la aristocracia sino las actrices de la gran pantalla.

Estados Unidos, tras la crisis de 1921, vive años de reactivación económica convirtiéndose en el modelo mundial de la economía y será el modelo a seguir por Europa que vivirá un desarrollo similar unos años más tarde, en 1924. Así, se da paso a años de expansión económica, euforia y confianza en el capitalismo, que borran rápidamente los años de penurias y horrores. El «American way of life» era un canto al consumo de bienes impulsado por la publicidad, el crédito fácil y la venta a plazos que terminó abruptamente con la crisis económica de 1929. (Podéis ver AQUÍ un fragmento del documental “El arte de especular” emitido en La noche temática en el que se explica este proceso que llevó al crack al final de la década). Todo esto aderezado por el jazz y el alcohol, a pesar de las restricciones de la Ley Seca que entró en vigor en 1920, y luchas como la de la conquista del derecho de al voto para la mujer.

Esa alegría de vivir y la incorporación de la mujer al entorno laboral en la década anterior, influyeron en la creación de una moda más cómoda, en faldas más cortas que dejaban los tobillos e incluso las pantorrillas al aire, lo que permitía caminar y moverse con libertad, abandonando las faldas globo que creó Poiret. La nueva longitud de las faldas, las más atrevidas las llevaría por la rodilla, permitió que las piernas de las mujeres captaran ahora la atención y los mimos, convirtiéndose en la nueva zona erógena, y desarrollándose un nuevo concepto de las medias y del zapato, bicolor para el día y zapato de baile con tacón alto y finas tiras para la noche.

Las siluetas se sueltan aún más y los talles se bajan hasta la cadera, convirtiendo a las mujeres en figuras andróginas y juveniles disimulando su pecho con el uso de sujetadores. Muy lejos quedaban ya las siluetas moldeadas a tirones de las cuerdas del corsé.

Coco Chanel, importante modista de la que hablaremos en otra entrada con mayor detenimiento, fue una de las diseñadoras responsables de esa simplificación y funcionalización de la moda femenina en torno a 1918, creando un concepto de elegancia más informal con los blazers, la introducción del tejido de punto en vestidos, faldas y chaquetas, la utilización del negro, antes sólo reservado para el luto, las faldas rectas, los pantalones naúticos y los vestidos rectos con cuello pico anudados a la cintura. Un estilo unisex que ignora las curvas pero que aún así da como resultado una mujer tremendamente femenina.

Las nuevas actividades a las que se entregaban las mujeres en esta época, como el deporte, también ayudaron a simplificar la indumentaria femenina. Así, Jean Patou, al que le dedicaremos una entrada propia, fue el rey de la moda deportiva y creó una nueva estética de la moda de deportistas del momento como la tenista francesa Suzanne Lenglen.

El estilo mayoritario entre las mujeres más conservadoras o de formas más generosas, y sobre todo a comienzos de la década, era el Robe Style, de toques románticos y ecos de modas anteriores. El vestido popularizado por la diseñadora francesa Janne Lanvin tenía la cintura en su sitio, ligeramente marcada, y una falda ondulante de largo variable pero que no dejaba al descubierto más que la pantorrilla ni bajaba más del tobillo. Además contaba con escotes amplios y pequeñas mangas y se acompañaban generalmente de sombreros de paja de alas grandes. A menudo se empleaban tejidos vaporosos que además permitían jugar con las transparencias y se adornaban con motivos o complementos florales.

A lo largo de la década, y según se va imponiendo el gusto y la sensibilidad del Art Decó, los vestidos se hacen cada vez más rectos y simples y se inspiran de nuevo en el mundo oriental (a partir por ejemplo del descubrimiento de la tumba de Tutankamon en 1922), con estampados geométricos o primitivos. Los vestidos se convierten en una base estupenda sobre la que lucir grandes complementos y accesorios: collares de perlas puestos de moda por Chanel, grandes broches, gargantillas que adornan los sencillos vestidos de tirantes.

Los vestidos de noche presentan ricos detalles de pasamanería, bordados, lentejuelas y gasas que aportan volúmen a los vestidos rectos de noche, como los que popularizó Madelainne Vionnet con sus cortes al bies (podéis conocer más a cerca de sus diseños pinchando AQUÍ).

Estos ligeros vestidos se acompañaban de largas capas, con telas más gruesas, terciopelos y pieles al final de la época y para los looks nocturnos, para dar calor, con cortes simples y orientalizantes. A menudo se adornaban con  botonaduras y pasamanerías de ecos militares, recurso que se había puesto de moda durante el conflicto bélico.

Pero el look que siempre asociamos a los “Felices Años 20” es el que pusieron las flappers, anglicismo que , si antes denominaba a las adolescentes que iban a debutar en la sociedad, a partir de ese momento es usado para denominar a un nuevo tipo de mujer que surgen en este momento: jóvenes urbanas, liberadas, osadas y solteras, a menudo trabajadoras, que pasaban sus noches bailando charleston y escuchando jazz en los clubs, bebiendo y fumando con largas boquillas. De gustos caros y cercanos a los masculinos, con una imagen cuidada y amante de la velocidad y los avances. Una nueva generación que sin luchar por los derechos de las mujeres, como sus predecesoras, las sufragistas, se separaron de los valores y costumbres que tradicionalmente se les reservaban a las mujeres. No eran activistas si no que desafiaban la moral y las leyes del momento por puro placer y para pasárselo bien.  Algunos ven en las chicas Gibson, el precedente de la mujer que se libera totalmente en esta década.

Esta nueva mujer glamourosa, provocadora y despreocupada tuvo su primera aparición en la película de Olive Thomas de 1920, The Flapper . Escritores como F. Scott  Fitzgerald  hicieron literatura en torno a ellas dándoles protagonismo en sus novelas, mientras que la escritora y crítica Dorothy Parker criticaba su locura y su moda en obras como «Flappers: Una Canción de odio».

Entre las flappers que se convirtieron en referente y su imagen ha llegado a nuestros días son la bailarina y actriz Louise Brooks, imagen de la femme fatale de la época a raíz de protagonizar Lulú o La caja de Pandora (1929) o la también actriz Clara Bow, considerada la primera It girl.

Centrándose estrictamente en la moda, resaltamos los vestidos de tirantes que dejaban al aire sus brazos  y que contrarrestaban con su lujo y sus brillos la sobriedad y funcionalidad de los trajes de día:  el lamé, que se confeccionaba entrelazando hilo metálico (dorado o plateado) entre la tela se convirtió en uno de los tejidos estrella de las pistas de baile. Las medias se sujetaban con ligueros metálicos que se dejaban a la vista. Los flecos, las plumas, las pieles, se movían al ritmo frenético de la orquesta. Todos estos complementos, guantes, abanicos, lujosos, bolsos, diademas, definen al nuevo tipo de mujer objeto, frívolo y con mucho estilo, característico de esta década.

Al igual que las faldas, las melenas se acortan, al estilo garçon, como reflejo de la seguridad que iba creciendo dentro de la mujer o el estilo Bob, liso y recto, característico de las flappers , y las ondas se marcan o el look se vuelve deliberadamente masculino como con el corte estilo Eton. Los sombreros ampulosos de ala ancha que se dejaron para la playa o las carreras,  sustituyéndose por los de campana o bonetes, con el ala doblada hacia arriba que suavizaban el rostro, ceñidos a la cabeza durante el día y tocados, cintas o turbantes para la noche (Os invito que pinchéis AQUÍ que veáis este vídeo de glamourdaze.com algunos modelos de sombreros de la época)

El maquillaje se intensifica, tras años en los que apenas se usaba. Se pronunciaba ojos, remarcándolos y oscureciéndolos con khol difuminado  y con cejas muy finas y marcadas que destacan con las pieles palidecidas a base de polvos de talco y la boca rojo oscuro con el “estilo aguijon”.  Toda la feminidad que había ido restado con las nuevas hechuras de los vestidos parecía que querían compensarla con sus maquillajes. Sin embargo, la palidez tan bien vista en otras épocas poco a poco se abandona, y gracias también a Chanel, y pasa entonces a ser considerada desde entonces patrimonio de los pobres. Ahora lo sano es una piel con color bronceada con actividades al aire libre.

Como no podía ser de otra forma, cerramos el post de hoy a ritmo del charleston, ese baile desenfrenado y loco, libre e insinuante que triunfaba en los años 20 con Joshepine Baker como una de sus principales figuras.

Espero que os haya resultado interesante esta década llena de ritmo y brillos. ¿Qué imagen tenéis vosotros de los años 20 y de su moda? Espero vuestros comentarios y comienzo a preparar el próximo post sobre la moda en la siguiente década. Que disfrutéis de la semana.

By | 2018-05-31T08:30:16+00:00 junio 18th, 2015|Historia de la Moda|2 Comments

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Sara Marcos

2 Comments

  1. Abies 18 junio, 2015 at 2:34 pm - Reply

    No sabia que la moda deportiva ya estuviera en los años 20!!!!!

    • Sara Marcos
      Sara Marcos 18 junio, 2015 at 8:54 pm - Reply

      Hola, Abies. Pues si, la ropa deportiva es de esa época y dedicaremos un post a ella para conocer muchas curiosidades. Si es que…nosotros no hemos inventado nada!! 😉 Eso si, si la tenista Suzanne Lenglen levantara la cabeza y viera a sus colegas del siglo XXI….
      Un abrazo y gracias por seguirnos

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